MANUELA SAENZ CABALLERESA DEL SOL
El Doctor Antonio Cacua Prada miembro de las Academias de Historia de la Lengua y La Sociedad Bolivariana de Colombia, en el prólogo al libro de Oscar Aguirre Gómez, “Manuela Sáenz Caballeresa del Sol”, destaca las cualidades de este Ensayo del Bolivariano O.A.G. por su estilo personal de análisis, erudición, investigación y dudas. Oscar es oriundo de Filandia, Departamento del Quindío; Fundador de La Revista Cultural Iris (1.998); primer presidente de La Sociedad Bolivariana de Pereira (2.000); Miembro fundador del Parnaso Literario Eje Cafetero (2.003); Mención de honor del Encuentro de Escritores Hugo Ángel Jaramillo (2010) y miembro honorario de La Sociedad Bolivariana de Colombia (2014); Y citando a Otto Morales Benítez, quien fuera uno de los grandes ensayistas de América Latina, Cacua Prada, resalta este pensamiento de Otto: “El Ensayo es un escrito intermedio entre el artículo de periódico y el libro que agota en forma exitosa, una materia. El Ensayo condensa un problema cultural, político, social, histórico, económico, jurídico; y lo hace destacando sus factores esenciales, sin dejar ninguna por fuera”; y resalta Cacua Prada: “Este es el marco del ensayo que da a luz, el colega Oscar Aguirre Gómez, sobre la más importante mujer Sudamericana del SXIX, la Generala Manuela Sáenz. Para Cacua: Es deber y obligación de los historiadores puntualizar la verdad de los hechos y señalar y desvirtuar las calumnias que se encuentren”. Por esa razón, O.A.G. descubrió que el irreverente y falaz chismero Francés Juan Bautista José Diosdado Boussingauilt (1.802-1.887), fue el primero en calumniar a Manuelita en sus Memorias, escritas en Paris en 1.882 y publicadas 10 años después; porque Boussingauilt sostiene que Doña Joaquina Aizpuru y sierra, madre de Manuelita, la acompaño el día de la entrada del Libertador a Quito, el domingo 16 de junio de 1.822, al baile de la casa de Don Juan Larrea, cuando Doña Joaquina, había fallecido el 25 de enero de 1.796. Diosdado Boussingauilt también tejió la calumnia de la supuesta fuga del convento De Manuela, con el apuesto “Oficial de la Guardia Real, “Fausto D’eluyar “, porque ningún D’ eluyar piso tierra Ecuatoriana; cuando Según Cacua Prada: “Manuelita para entonces era una entusiasta patriota, después de haber vivido los tristes episodios del Grito de La Independencia y las crueles amenazas de los Republicanos a manos de las Tropas Españolas”. Ya relataremos como manuelita Sáenz fue la compañera inefable de Bolívar entre 1.822-1.839, empedernido romántico que en 1.823 le escribiera: “El altar que tu habitas no será profanado por otro ídolo ni otra imagen… tú me has hecho idolatra de la humanidad hermosa”. (Continuara…)




